Frases con trampa

«Más luz en los cajeros»

Detalle de la portada del diario ‘Cinco Días’, del 6 de enero de 2016.
‘Cinco Días’ (6 de enero de 2016)

Qué fuerte. Se ve que es cierto eso de que la paciencia, hasta en la gente más pacienzuda, tiene un límite. Después de que la banca se pitorreara durante dos meses largos de la inequívoca “advertencia” del gobernador del Banco de España, Luis María Linde de Castro (Madrid, 1945), de que no toleraría la doble comisión por la retirada de efectivo de los cajeros ―al final ¡tuvo que intervenir el Gobierno! para prohibirla por decreto―, ahora sí que sí. El ínclito se ha cansado de que le tomen el pelo y ha decidido exhibir su enorme poder poniendo firmes a los Botín y compañía. Según anuncia Cinco Días a toda plana ―como es lógico tratándose de una noticia de este calibre―, cuando un banco cambie una tasa por el uso de sus cajeros “tendrá diez días para comunicarlo” al Banco de España, que exigirá “información continuada de las comisiones”. Como lo oyen. Qué fuerte, repito, y qué superheroico se nos ha puesto el gobernador, como supervisor bancario que es, en la cerrada defensa de los consumidores. Y qué duro y qué implacable con los atemorizados bancos este Linde, al ordenarles ¡que le informen de lo que cobran!, imagino que por si alguien va y se lo pregunta. Aunque todavía se vislumbra un pequeño atisbo de esperanza para los financieros. La información principal de portada del rotativo madrileño, en la que todo se da por hecho, se refiere a un “proyecto de circular del Banco de España”, que, como tal proyecto, todavía no existe.

«La incertidumbre se llevará hasta un punto del PIB en 2016»

Detalle de la portada de ‘Expansión’ del 28 de diciembre de 2015
‘Expansión’ (28 de diciembre de 2015)

Era sabido que los economistas solo acertaban cuando pronosticaban el pasado, pero hoy en día ya ni eso. A muchos de ellos les ha dado ahora por modificar el pasado a su conveniencia para vaticinar que el presente es el resultado de ese ayer imaginario que nos endilgan como real. Así nos pueden explicar muy ufanos que la crisis mundial en la que seguimos metidos después de siete años de vacas flacas se produjo por cualquier cosa menos por lo que realmente se produjo, es decir, por “los bancos sin control y la deuda privada”, en palabras del economista Paul Krugman, que también dice:

George Santayana comentó acertadamente que “quienes no recuerdan el pasado están condenados a repetirlo”. Lo que no señaló fue que algunas personas quieren repetir el pasado; y que a esa gente le interesa asegurarse de que no recordemos lo que pasó, o que lo recordemos de un modo erróneo.

Otro economista estadounidense, John Kenneth Galbraith, señalaba que “la única función de las previsiones económicas es hacer que la astrología parezca una ciencia respetable”. Y un economista español, Fernando Trías de Bes, sostenía hace poco con lógica implacable: “Cada vez que un economista pronostica qué pasará, está estafándote”.

Sin embargo, el reiterado ―y predecible― fracaso de sus predicciones no hace mella en los economistas y en los prestigiosos organismos que los emplean en acreditadas siglas como OCDE o FMI, que siguen audazmente erre que erre, errando sin rubor alguno. Puede que esto tenga que ver con un hecho que resaltaba otro economista español, Joaquín Estefanía:

Ninguno de los economistas que fallaron en su pronóstico y en sus recomendaciones de política económica ―esto es, fracasaron― ha sido despedido por incompetente, ni ningún departamento de Economía ha sido clausurado por sus errores ni como medida de reducción del gasto público o privado, como ha sucedido en tantos otros sectores productivos o intelectuales.

Continúa «La incertidumbre se llevará hasta un punto del PIB en 2016»

«Los bufetes, a la caza sin base legal de afectados por ‘cláusulas suelo’»

Detalle de la portada de ‘El Economista’, del 7 y 8 de noviembre de 2015.
‘El Economista’ (7 y 8 de noviembre de 2015)

Ay, estos abogados sin escrúpulos, que van “cazando”, y, lo que es más grave en unos letrados, “sin base legal”, a esa gente que sin saberlo firmó préstamos hipotecarios con cláusulas suelo y que ahora quiere recuperar lo que ha apoquinado de más.

Como es sabido, en su noble afán por impedir que todos los ciudadanos contribuyentes acabemos pagando los descalabros de sus cuentas de resultados, los bancos redactaron, sin informar a los ciudadanos clientes, contratos hipotecarios de tipo variable que establecían una cuota mínima. Vamos, que el tipo variable se convertía en fijo si la referencia bajaba más de un determinado porcentaje, alrededor del 3%. Debe ser algo tan infumable que hasta al Tribunal Supremo español no le pareció bien, y falló que esas cláusulas con falta de transparencia eran nulas por abusivas. Pero, mira tú, restringió la retroactividad a la fecha de su sentencia (mayo de 2013). Puso este límite, como pusieron los bancos el suyo, para no causar “trastornos graves con trascendencia en el orden público económico”. O sea, velando por el bolsillo de los ciudadanos todos. Algunos han calculado que de este modo los bancos se ahorran unos 10.000 millones de euros que han cobrado de más. Otros, que 3.000 millones. Ya se sabe que la información financiera es precisa y matemáticamente exacta.

El caso es que a la Comisión Europea no le ha gustado nada el susodicho límite, según un informe que recurre al simplón argumento de que, si la cláusula es nula, lo es desde que se empezó a aplicar, y no desde una fecha arbitraria. Con lo cual los bancos tendrían que devolver todo lo ingresado por estas cláusulas, no solo desde mayo de 2013. Pero de momento no los obliga. Hay que esperar a ver qué opina el Tribunal de Justicia de la UE.

Al informar sobre todo esto, algún que otro medio rarito, como eldiario.es, se centró en que “la eliminación total de las cláusulas suelo podría salvar a miles de hipotecados del desahucio”. Pero la mayor parte de la prensa española, en línea con el Tribunal Supremo, ha puesto el acento, como es lógico, en el gravísimo problema que entraña la retroactividad para las arcas de los pobres bancos y sus aterrorizados accionistas y directivos.

Y, mientras se espera el pronunciamiento del tribunal europeo, hay bufetes de abogados que quieren convencer a los afectados de que recurran a los juzgados para que los bancos abusadores les devuelvan todo lo que les han cobrado en exceso. Menos mal que, una vez más, un periódico independiente, en este caso El Economista, destapa sus malas artes sin pararse en barras: en la noticia más destacada de su portada, siempre crítica con el poder político y económico (por no hablar de los bufetes sin escrúpulos), como se puede observar.

«Solo debe responder a la siguiente pregunta exprés»

Fotograma del concurso cultural ‘Saber y Ganar’ de Televisión Española, con Jordi Hurtado planteando una “pregunta exprés” (marzo de 2015).
Jordi Hurtado en ‘Saber y Ganar’ (marzo de 2015)

Si no lo digo, reviento. Me doy cuenta de que mi reacción puede parecer excesiva, pero llevo una semana aguantando a la espera de un cambio que no llega, así que allá voy:

Después de 4.000 programas y 18 años de emisión, el concurso cultural más veterano de la televisión española, Saber y ganar, ha claudicado.

No discuto que sea difícil resistir las presiones de los comisarios políticos de este Gobierno de asnos que no solo es acérrimo enemigo de la ciencia, la cultura y la ilustración, sino ferviente partidario de imbecilizar a la ciudadanía, quizá para ponerla a su altura. Pero, como fiel fan del programa, esperaba más de su creador, Sergi Schaff, y digna compañía.

“Han elegido la ignorancia”, decía hace unos meses un manifiesto firmado por científicos europeos. Y así nos vienen tratando por aquí, como a perfectos idiotas. Que si el IVA cultural, que si los finiquitos en diferido, que si todo es falso salvo alguna cosa, que no es un rescate sino una póliza de crédito, que si los productos homeopáticos son medicamentos. Todo lo hemos soportado con estoicismo porque sabíamos que nos quedaba el bastión inexpugnable, irreductible, de Saber y ganar. Qué equivocados estábamos. Continúa «Solo debe responder a la siguiente pregunta exprés»

«Santander se pone a punto en política de dividendos y capital»

Detalle de la portada del diario español de economía ‘Cinco Días’, del 10 de enero de 2015.
‘Cinco Días’ (10 de enero de 2015)

O sea, dicho en lenguaje llano, que la cotización del principal banco español ha sufrido un batacazo histórico ―la tercera mayor caída en sus 150 años― y el peor desde octubre de 1998: un 14,09%. Pero, bueno, en la jerga para entendidos del diario económico Cinco Días eso significa que «Santander se pone a punto en política de dividendos y capital» (titular de portada del 10 de enero de 2015) y que, por si a sus hipotéticos lectores aún no les había quedado claro que todo va que ni pintado, «Los analistas subrayan que la entidad que preside Ana Botín se ajusta a las exigencias del mercado» (subtítulo).

A mí los vaivenes bursátiles ni me van ni me vienen; al fin y al cabo entiendo que los mercados son casinos manejados a su antojo por unos pocos crupieres. Por descontado, este enfoque no ha sido hasta ahora, que yo sepa, el de los diarios españoles de más tirada ―no digamos de los económicos―. Pero, mira tú por dónde, parece que aquí las cosas también empiezan a cambiar. ¿Que la bolsa española sufre el 9 de enero, como consecuencia de lo anterior, su mayor descalabro desde septiembre de 2012? Nada, tampoco lo llevamos a portada (El País, ABC, La Vanguardia del día siguiente); total, ya subirá otro día. Continúa «Santander se pone a punto en política de dividendos y capital»

«Preocupado por el paro, el Gobierno se enfrentó con gremios opositores»

Detalle de la portada del diario argentino ‘La Nación’ del 26 de agosto de 2014.
‘La Nación’ (26 de agosto de 2014) | ⇒Un clic para ampliar

Fiel a su prefijo, el marhuendismo surca los mares. Frente a la timorata escuela de la forzada objetividad, en esta portada del diario argentino La Nación, de orientación conservadora, se puede apreciar el reconocimiento sin complejos, y sin los traumas del viejo y casposo periodismo, de los innúmeros méritos que adornan a los más poderosos ―¿por qué iban a serlo, sino por sus méritos?―. Que conste que, según los entendidos, es un diario crítico con el Gabinete actual. Por el nombre, supongo que de forma similar a El País en España. Pero, como cada día se observa en las portadas de este último, lo cortés no quita lo valiente, y si hay que denunciar a los infames gremios opositores a los que el paro les trae sin cuidado frente al compasivo y afligido Gobierno, que está dispuesto a pelear con quien sea con tal de remediarlo, va y se denuncia.

Rectificación (31 de agosto de 2014). Esto nos pasa por listillos, es decir, por ignorantes. Resulta que el “paro” al que se refiere el titular no es el “desempleo”, sino una huelga, un paro nacional convocado por el sindicalismo opositor al Gobierno argentino. Continúa «Preocupado por el paro, el Gobierno se enfrentó con gremios opositores»

«A las rentas muy altas le retendrán 399,99 euros menos al mes por el impuesto sobre la renta»

Información de El País sobre la anunciada rebaja del IRPF en la que dice que «a las rentas muy altas le retendrán 399,99 euros menos al mes».
‘El País’ (25 de junio de 2014) | ⇒Un clic para ampliar el subtítulo

Qué racanería, y por un céntimo. A los esforzados asalariados que ganan 250.000 euros al año, la reforma del IRPF anunciada por el Gobierno no les va a suponer ni tan siquiera una rebaja de 400 euros mensuales, si es que se aprueba tal cual. ¿Es o no es injusto? Pero la felonía no acaba aquí. Continúa «A las rentas muy altas le retendrán 399,99 euros menos al mes por el impuesto sobre la renta»

«Los estructurados, los seguros de ahorro y la renta fija son las mejores opciones… para el ahorro conservador»

El diario ‘Cinco Días’ nos advierte: «Ojo con los estructurados». Al día siguiente dice que están entre «las mejores opciones» para el «ahorro conservador».
‘Cinco Días’ (11 y 12-13 de abril de 2014) | ⇒Un clic para ampliar un detalle

Grata sorpresa el pasado viernes: un periódico económico y un organismo regulador, ambos españoles, alertando a los consumidores para que no caigan en el penúltimo timo, perdón, campaña de marketing, de la banca, que desde el punto de vista léxico emplea una técnica similar a la de las “participaciones preferentes”.

Bueno, si uno se lee la información, comprueba que la advertencia no es cosa del regulador español, la Comisión Nacional del Mercados de Valores (CNMV), motu proprio, sino espoleado por dos dictámenes del supervisor europeo de los mercados (ESMA, de sus siglas en inglés). Y más bueno: al día siguiente, el mismo periódico económico, Cinco Días, dice justamente lo contrario. Continúa «Los estructurados, los seguros de ahorro y la renta fija son las mejores opciones… para el ahorro conservador»

«Reforma fiscal: bajar el IRPF más de lo que se subió y modificar el IVA»

Portada del diario madrileño La Razón con un titular a toda plana que induce al engaño.
‘La Razón’ (15-03-2014) | ⇒Un clic para ampliar

Por si alguien no se había dado cuenta, modificar quiere decir subir el impuesto más igualitario (pagan lo mismo los ricos que los pobres) en el riguroso e insobornable marhuendismo que practicar el diario madrileño La Razón. Imagino que lo que pasó es que, como ya se había empleado el verbo subir en el mismo titular para recalcar que se iba a bajar más otra cosa, hubo que buscar un sinónimo que encajara en el espacio disponible en la maqueta a fin de no incurrir en horrorosa redundancia, y con las lógicas prisas del momento a nadie no se le ocurrió mirar en ningún diccionario.

«Política cambiaria de flotación administrada del tipo de cambio»

Se inaugura a bombo y platillo la sección Frasecitas con un eufemismo económico. Eso sí, argentino. ¿Por qué argentino, cuando Cita a las Diez es un blog español y el Ejecutivo español ha gastado tantas energías en desarrollar eufemismos?, se preguntará, molesto, alguien. Sin ir más lejos, la ingeniosa Fátima Báñez, ministra de Empleo y Seguridad Social, con su “movilidad exterior” (por emigración económica); o Cristóbal Montoro, el valiente ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, con la “regularización de activos ocultos” (por amnistía fiscal); o, por descontado, el jefe de la banda, el resuelto presidente Mariano Rajoy, con la “apertura de línea de crédito para el sistema financiero español” (por rescate bancario). Continúa «Política cambiaria de flotación administrada del tipo de cambio»