La recuperación en dos carteles

Fotos de dos carteles de peluquerías madrileñas, uno de crisis económica y otro de recuperación.
Carteles de peluquerías en calles de Madrid (octubre de 2012 y septiembre de 2015) | ⇒Un clic para ampliar

Entre las numerosas señales que recibo a diario de la recuperación económica, no todas provienen de una manera o de otra de miembros del Gobierno, del partido que sustenta el Gobierno, de amiguetes del ídem, de medios afines al ídem, de empresas y banqueros ibídem. No. Mal que les pese a los que no les gusta que la cosa vaya a bien, también he detectado signos incontrovertibles en la economía de los barrios madrileños. Aquí traigo a colación dos ejemplos que incumben al castigado sector del estilismo o, como también se dice, peluquería. Compárense las dos imágenes que adornan este pie de fotos, ambas correspondientes a ese tipo de carteles que comerciantes y pequeños empresarios tienen por costumbre situar en las anchas aceras para informar amablemente a los despistados peatones. A la izquierda, he recuperado de mi archivo de la crisis la instantánea de la “Alta peluquería de caballeros” (octubre de 2012). Como se puede ver, es un cartel ilustrado a todo color, con llamativa foto de modelo masculino, y, pese a tanto esmero ―ahí está la marca inconfundible de la recesión―, con detallados e irrisorios precios, de 5 euros para niños y jubilados y de 6 euros para caballeros. La otra foto, la de la recuperación (septiembre de 2015), demuestra por un lado la típica desgana en el diseño de quien no tiene que hacer demasiados esfuerzos para conseguir clientes; sin modelo, sin trabajado juego de tipografía y colores: una simple pizarra escrita con tiza y apoyada de mala manera en una esquina entre andamios ―el símbolo urbano de la prosperidad hispana―. Y, lo que es más significativo, sin rebajarse a concretar las cantidades, se limita a alardear, yo diría que chulescamente, de “grandes precios”.

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