Su familia, sus amigos y conocidos le dieron tal ovación que hubo un momento en que creyó sinceramente haber efectuado grandes servicios a la patria y que habría sido una gran desgracia para ella que él no hubiese existido

Chéjov, insigne prescriptor de la brevedad, escribió este texto en ‘El álbum’, un relato con trama y final publicado en 1884, cuando el escritor ruso contaba 24 años y firmaba como Antosha Chejonté.

Esos periodistas solo escuchaban una voz, la de su amo. Y con frecuencia no podía decirse que lo hicieran por dinero. Entonces… ¿por qué? Solo cabía una respuesta: porque tenían alma de siervo

Mientras resuelve casos, Montalbano, el comisario creado por Andrea Camilleri, reflexiona sobre temas de actualidad como la degradación de periodismo.

Puedo proporcionarle esta suma ―le dijo―, pero como sé que usted no se sentiría tranquila hasta no resarcirme la deuda, no querría yo abrumarla con nuevos quebraderos de cabeza

No fue un banquero ilustrado, sino el escritor moscovita Aleksandr Pushkin el autor de esta retorcida a la par que elegante frase, que figura en el relato ‘La dama de picas’.

A veces se encuentran planetas, y sobre esos planetas existen razas muy distintas en apariencia y color pero con una característica común: el odio por todo lo que es diferente

Texto del escritor de ciencia ficción Robert Sheckley, maestro del relato corto, que nos lleva a repasar otros fragmentos de sus singulares historias románticas.

Había una ligereza en mi andar, un brillo en mis ojos y una perfección en mi peinado que me llevaron a pensar que vivía en un mundo estupendo

La frase está al principio de ‘Un trago antes de la guerra’, la primera novela de Dennis Lehane. Luego resulta que no, que el detective que la dice vive en un mundo atroz. Pero se lo toma muy bien.

Quizá si continuara su trabajo como si no hubiera oído nada, luego, cuando hubiera pasado algún tiempo, se encontraría con que nada había ocurrido

Cuando su esposo le da una noticia que la trastorna profundamente, la protagonista del inquietante relato ‘Cordero asado’ intenta borrarla de la memoria atribuyéndosela a su imaginación.

No hay nada que resulte más fascinante que una sabiduría secreta: se sabe que existe, pero no se conoce y, por lo tanto, se supone que es extraordinariamente profunda

La idea de Umberto Eco surge al hablar de Pitágoras, cuya doctrina, incluidas las leyes matemáticas, se presentaba como “un conocimiento místico”.