Su familia, sus amigos y conocidos le dieron tal ovación que hubo un momento en que creyó sinceramente haber efectuado grandes servicios a la patria y que habría sido una gran desgracia para ella que él no hubiese existido

Chéjov, insigne prescriptor de la brevedad, escribió este texto en ‘El álbum’, un relato con trama y final publicado en 1884, cuando el escritor ruso contaba 24 años y firmaba como Antosha Chejonté.

Esos periodistas solo escuchaban una voz, la de su amo. Y con frecuencia no podía decirse que lo hicieran por dinero. Entonces… ¿por qué? Solo cabía una respuesta: porque tenían alma de siervo

Mientras resuelve casos, Montalbano, el comisario creado por Andrea Camilleri, reflexiona sobre temas de actualidad como la degradación de periodismo.

Puedo proporcionarle esta suma ―le dijo―, pero como sé que usted no se sentiría tranquila hasta no resarcirme la deuda, no querría yo abrumarla con nuevos quebraderos de cabeza

No fue un banquero ilustrado, sino el escritor moscovita Aleksandr Pushkin el autor de esta retorcida a la par que elegante frase, que figura en el relato ‘La dama de picas’.